Narrativa Autobiográfica
Mil preguntas, Varias Respuestas.
¿y tu que harias?
—¿Qué tan cierto es que vamos a morir? — me preguntó mi hija.
Y yo, con una sonrisa, le contesté:
— Ay mi Regís, esa la única certeza que tenemos desde que nacemos.
No importa cuánto poder, dinero o conocimiento acumulemos; no hay poder humano capaz de detener el final.
La muerte es parte de la vida, aunque nos empeñemos en olvidarlo.
Algunos incluso pueden decidir cuándo y cómo quieren morir.
Unos lo llaman muerte asistida; otros, suicidio.
Distintas circunstancias, distintas historias, pero al final, una misma realidad que nos recuerda lo frágil que es nuestra existencia.
Y para acabarla, encendemos la televisión o abrimos las redes sociales y nos anuncian que debemos prepararnos para el supuesto holocausto del 2026 (Versión gringa)
Entonces me pregunto: ¿en qué momento llegamos a esto? ¿En qué punto de nuestra historia nos equivocamos tanto que ahora fantaseamos con viajar en el tiempo para cambiarlo todo?
Pienso...
¿Y si pudiera regresar al 2019, justo antes de que el chino se comiera ese murciélago?
¿Podría hacer algo para evitar lo que vino después?
Pero luego me asalta otra pregunta:
¿y si al viajar en el tiempo termino en un lugar equivocado, tomo una decisión diferente o cambio algo que jamás debí cambiar? ¿Y si, por intentar corregir la historia, termino perdiendo a las personas que hoy forman parte de mi vida?
¿Y si ya no te vuelvo a encontrar?
Creo que, después de todo, me quedo con mi vida actual. Con sus incertidumbres, sus errores, sus miedos y hasta con este mundo tan complicado que nos tocó vivir.
Porque, pensándolo bien, viajar en el tiempo no solo significaría tener la oportunidad de cambiar el pasado. También significaría arriesgarnos a borrar el presente.
Y tú, si tuvieras la oportunidad de viajar en el tiempo, ¿qué harías?
¿Evitarías tu propio nacimiento? ¿Tomarías otros caminos? ¿Cambiarías las decisiones que te trajeron hasta aquí?
O como yo, terminarías comprendiendo que algunas cosas, incluso las que nos duelen, son parte de la historia que nos permitió llegar a ser quienes somos.
Y así cariño mio, ve caminando con la certeza que tu mamá, estará contigo en la vida y en la muerte, no cambiaría nada solo por que tu estas en mi vida.
No se trata de cambiar el pasado, sino de aprender a vivir con el presente sin tenerle tanto miedo al futuro.