Blogui

Escribe lo que
no te atreves a decir

Conectando lectores con escritores

Comparte historias, conecta emociones y encuentra personas que vibran como tú.

+{{ formatNumber(stats.bloguis) }}bloguis publicados
+{{ formatNumber(stats.lecturas) }}lecturas registradas
Comunidad activa Lectores · Escritores
"El silencio también narra."
— María, escritora en Blogui
BIENVENIDO DE VUELTA

Continúa tu historia.

Tu próximo blogui te está esperando.

o

¿No tienes cuenta? Crear cuenta

Al continuar aceptas nuestros Términos y el Aviso de Privacidad.

NUEVO EN BLOGUI

Únete a la comunidad.

Empieza a escribir lo que no te atreves a decir.

o

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

Al continuar aceptas nuestros Términos y el Aviso de Privacidad.

INICIAR SESIÓN

Bienvenido de vuelta

Ingresa con tu correo y contraseña.

● {{errors.email}}

● {{errors.password}}

¿Olvidaste tu contraseña?

Iniciar sesión con código

o

¿No tienes cuenta? Crear cuenta

RECUPERAR CONTRASEÑA

¿Olvidaste tu contraseña?

Ingresa tu correo y te enviaremos un enlace para restablecerla.

● {{errors.email}}

o

¿Recordaste tu contraseña? Iniciar sesión

CÓDIGO DE ACCESO

Iniciar sesión con código

Te enviaremos un código por correo para acceder sin contraseña.

● {{errors.email}}

Ya tengo un código

o

¿Recuerdas tu contraseña? Iniciar sesión

VERIFICAR CÓDIGO

Ingresa tu código

Te enviamos un código de acceso a tu correo. Pégalo o escríbelo aquí.

● {{errors.email}}

● {{errors.code}}

Solicitar un nuevo código

{{ resetMode === 'asigna' ? 'ESTABLECER CONTRASEÑA' : 'RECUPERAR CONTRASEÑA' }}

Crea una nueva contraseña

{{ resetMode === 'asigna' ? 'Establece una contraseña para habilitar también el acceso manual.' : 'Ingresa tu nueva contraseña para acceder a tu cuenta.' }}

● {{errors.password}}

  • Mínimo 8 caracteres
  • Al menos 1 mayúscula
  • Al menos 1 minúscula
  • Al menos 1 número

● {{errors.confirm}}

o

¿Ya tienes cuenta? Iniciar sesión

CREAR CUENTA

Cuéntanos quién eres

Completa tus datos para crear tu cuenta.

● {{errors.nombre}}

● {{errors.usuario}}

● {{errors.email}}

Fecha de nacimiento
{{ d }}

● {{errors.fecha_nacimiento}}

● {{errors.password}}

● {{errors.password_confirm}}

● {{errors.edadCheck}}

● {{errors.terminosCheck}}

o

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión

DESCARGA LA APP

Lleva Blogui contigo a donde vayas.

Escribe, lee y conecta con tu comunidad desde el móvil.

Escanear código QR
QR para descargar Blogui
o descarga directo
Cargando...

Narrativa y ficción

El Rompecabezas

Karla ama los rompecabezas. Cuando encuentra uno antiguo en una venta de garaje, descubre que arma su propia realidad. Pero la última pieza... es ella

Por Alexander Pellegrini

Karla se encontraba aburrida. Había pasado toda la tarde en su habitación mirando su clóset lleno de juegos de mesa; Monopoly de diferentes tipos, ajedrez, rompecabezas de mil piezas y diferentes tipos de juegos de un solo jugador como de fichas y cartas, también cientos de libros de crucigramas y sudoku resueltos… todos los había completado una y otra vez. Era una gran colección de juegos que ella misma había acumulado por años. Sin embargo, en ese momento, nada le parecía interesante. Así que, con un pequeño suspiro, y sin mucho entusiasmo, tomo un viejo rompecabeza que había armado varias veces con anterioridad, este lo armó con tanta facilidad que las piezas encajaban en su memoria. La satisfacción le duró poco. No tardó mucho en haber terminado. Se sintió vacía porque no había más desafío, ni misterio.

Tuvo una idea. Eso la obligó a tomar su chaqueta favorita para combatir el frio de enero. Salió de su casa decidida en comprar algo nuevo, algo que la hiciera sentir de nuevo esa satisfacción de antes. Cuando los juegos de mesas eran algo excitantes.

El aire frío le rozaba la cara mientras caminaba, pero, esa emoción de encontrar ese juego nuevo e desconocido la calentaba por dentro. Acelero sus pasos. Sin embargo, a unas cuadras vio una venta de garaje que le llamó la atención. Algo la llamaba entre muebles rotos y electrodomésticos viejos, algo brilló en su mente: una caja de madera vieja, hecha a mano. Era extraña. Se dirigió directo hacia la caja como un imán. Ignoró a los otros compradores dándose paso directo.

Estando en frente de la caja la observo al detalle, era de diseño simple, tenía una puerta en el centro, como si se abriera en dos mitades perfectas. En ese momento se dio cuenta que no era una caja común, abrió con cuidado una de sus puertas dejándola una mitad abierta, le permitió revelar su contenido, eran piezas de un rompecabeza, su corazón se aceleró. Tomo una pieza y sintió un escalofrió, la pieza era más fría de lo que debería ser. Era de madera de un diseño que nunca había visto, con cortes ovalados, casi finos, pulidos desde muchos años atrás, tal vez décadas o siglos.

Son piezas hermosas y extrañas, pensó ella. En ese instante como una luz en su interior se encendió, como si estuviera completando un vacío. Era una sensación de tener algo que le faltaba, algo que necesitaba en su vida transformándola en una necesidad urgente y profunda que esa luz comenzaba a quemarla por dentro. Ya no era curiosidad, era un hambre de armarlo. Completarlo.

Durante toda su vida había cargado esa necesidad en los juegos, una necesidad latente que, al fin, podría llenar y encontrar su respuesta. Este rompecabezas no es un juego más, susurro mientras deslizaba las piezas con sus dedos a los bordes pulidos, es El Juego.

Disculpe, señorita. Dijo una voz áspera, trayendo a Karla de la realidad, continuo la voz. Eso no está a la venta.

Aquel hombre era el dueño, un hombre de mirada cansada, ropa gastada, como si la vida misma habría sido dura para él. Le arrebató la caja y las piezas de las manos, las guardó en la caja y la ocultó en un estante de su cochera.

En ese instante Karla quiso gritar hombre grosero, pero no le salieron las palabras sino sintió el vacío de nuevo, era como si le hubieran arrancado algo esencial. No sabía que hacer, se sintió frustrada. Pensó retomar su idea original; ir a la juguetería. Pero justo en eso, pensó en algo que nunca había hecho en su vida. Se impulsó a acercarse y en ese momento le dijo Karla al hombre.

¿Me vende eso? Pregunto con un tono seco y desinteresado, señaló un florero blanco con flores azules, agrietado y polvoriento.

Cuando el hombre se dio vuelta para tomar el florero en ese instante, Karla actuó. Rápida y silenciosa, deslizó la caja bajo su chaqueta. Pagó por el florero con manos temblorosas y se marchó sin decir palabra más, sintiendo la mirada del hombre clavada en su espalda.

¡Qué mujer tan extraña! murmuró aquel hombre dejándole una extraña sensación.

De vuelta a su casa. Karla dejo con cuidado la caja sobre su mesa del comedor. Y, arrojó el florero a la basura. Su emoción era evidente por su nuevo hallazgo. Ella tenia un ritual para los juegos nuevos, preparo un café de grano recién hecho, tomo sus galletas favoritas de la alacena, era de chispa de chocolate amargo, las acomodo en forma de pirámide mientas pensaba en lo que iba hacer. Los últimos rayos de luz de la tarde iluminaban desde la ventana, el espacio perfecto donde se sentaría en el suelo, entre su sala y el comedor.

Finalmente, abrió la caja de madera. Y saco el rompecabezas de golpe. No sabía cuántas piezas tenía, tal vez mil, tal vez menos. No le importo. Porque, lo que más importaba era esa sensación única que la invadía al empezar a ensamblar las piezas.

Comenzó por las orillas, como siempre lo hacía. Cada pieza que encajaba le daba un placer indescriptible, como si el simple acto de encajar piezas de madera la hiciera sentir viva y excitada, una satisfacción casi obscena, incluso mejor que el sexo vacío que tenía los fines de semana.

El rompecabezas parecía guiarla, era una sensación poderosa como si le hablara o más bien como si el mismo estuviera vivo y se deslizaba bajo sus dedos, guiándola. Pero, cada vez que avanzaba, algo comenzó a llamarle la atención. La figura del rompecabezas comenzaba a tomar forma y el placer se convertía en inquietud. Le parecía familiar, cada vez que una pieza encajaba, crecía una extraña sensación de incomodidad.

Justo cuando llevaba por terminar, algo cambió que la hizo saltar, al colocar una pieza, lo vio que estaba formando. La imagen era de su propia sala, su cocina a un lado, su café aun humeante, las galletas a lado del café medio acabar. Coloco otra pieza, y se vio así misma, es ahí donde el placer y la excitación se había transformado en ansiedad y en angustia. Coloco otra pieza y vio el rompecabezas sin terminar, junto en su mano una última pieza sin colocar.

No había palabras que describir que estaba viendo Karla, era su propia vida marcada en el rompecabezas, ahora era un horror que invadió su cabeza, nunca había tenido miedo al terminar un juego. Se preguntaba ¿Debería colocarla? ¿O dejar el rompecabezas sin terminar? se cuestionaba tantas veces que no podía contestarse.

Una pieza más. Solo una. Termino diciéndose a sí misma, el juego le fue más importante. Decidió terminarlo.

Colocó la última pieza. Y entonces lo vio.

En la ventana del rompecabezas, retorcida entre los árboles del exterior, había una figura. Una cara redonda y horrible, demoníaca, con ojos negros, una sonrisa grande y macabra. La cara estaba mirando desde el exterior de la ventana, observándola.

Karla no pudo soportarlo. Sintió un terror profundo y visceral.

Al fin terminaste. susurró una voz demasiado cerca.

Karla levanto lentamente la vista dirigiéndose hacia la ventana. Y fue entonces, ella gritó.

{{ winnerBannerDynamic && winnerBannerDynamic.ICONO ? winnerBannerDynamic.ICONO : '🏆' }} ¡Este texto ganó en {{winnerBannerData.CHALLENGE_TITULO}}! Descubre más publicaciones participantes. {{ winnerBannerDynamic.TEXTO_BOTON }} Ver publicaciones
{{ articulo.categoria_nombre }}
{{ articleChallenge.ESTADO === 'finalizado' ? 'Participó' : 'Participando' }} en BloguiChallenge {{ articleChallenge.TAG.startsWith('#') ? articleChallenge.TAG : '#' + articleChallenge.TAG }}
Contenido sensible

{{ tituloArticuloDecodificado }}

{{ descripcionRecortadaDecodificada }}

Incluido en {{ totalBloguiversosArticulo }} Bloguiversos • Explorar
{{ this.articulo.fechaPub }} • {{ this.articulo.time === 0 ? 1 : this.articulo.time }} min lectura • {{ this.articulo.fechaEd }}
{{articulo.comentarios}} {{ articulo.totalRetiwts }}
{{ tag.startsWith('#') ? tag : '#' + tag }}
{{articulo.comentarios}} {{ articulo.totalRetiwts }}

Comentarios

Ya estás al día

Reportar artículo

¿Qué está pasando?

Checaremos las normas de la comunidad, así que no te preocupes de escoger la opción perfecta.

Mínimo 10 caracteres requeridos.

Gestionar invitaciones

@
Invitar ?
? Buscando...

Usuarios invitados ({{ usuariosInvitadosModal.length }})

?

Cargando invitaciones...

No hay invitaciones aún

Busca usuarios arriba para invitarlos

{{ invitado.NOMBRE }}
@{{ invitado.USUARIO }}
? Aceptada ? Pendiente ? {{ formatearFecha(invitado.FECHA_CREACION) }}

¿Listo para tu siguiente historia?

Terminaste este bloguiverso. Estas historias podrían gustarte.

Ahora te mostraremos nuevas historias,
cuidadosamente seleccionadas para ti.

Cargando recomendaciones...
{{ fallback_tab_vacio_mensaje }}
Volver al inicio
Volver al inicio
Pausar
Continuar