Narrativa y ficción
SINOPSIS
Pequeño preámbulo de la Historia
Por JC Chirinos
Ónfalo, ciudad central, ombligo del mundo, edificada sobre las bases de un sueño que únicamente anhelaba crear un mundo mejor y perfecto bajo las premisas del Orden y el Conocimiento. Sus fundadores habían descubierto que en el manejo de la información se hallaba un inmerso poder, y resguardar toda esa Sabiduría se había convertido en un ejercicio vital para que ambos, conocimiento y poder, permanezcan en el tiempo.
En una época donde solo se conocía aquello que podías mirar o sentir, trece hombres cruzaron los límites conocidos con una sola misión en su interior: explorar y descubrir que se encontraba más allá del naciente y del poniente, más allá de las lejanas estrellas del norte y del perenne viento del sur que jamás dejaba de soplar.
Seis mil trescientos setenta años han transcurrido desde el primer registro, dando origen a las eras del mundo conocido. Un pacto, trece familias y una misión: establecer y proteger el orden y el conocimiento. Ónfalo descansa sobre aquello que esos hombres, hechos reyes, lograron con tan solo una humilde motivación, desentrañar y conquistar los misterios más allá del horizonte. Durante cuatro mil cien años, esta extraordinaria y asombrosa biblioteca permaneció intacta, hasta que uno quebrantó el pacto, uno olvidó su promesa y, levantándose contra el orden establecido sin razón aparente, alzó sus armas y con grito de guerra atacó Ónfalo, causando daños irreparables. Pero al final sufrió las consecuencias de sus actos. Hecho que marcó un antes y un después en la historia escrita de Umbar.
Dos mil doscientos setenta años pasaron desde la primera y única guerra registrada. Ónfalo se reconstruyó, el mundo y sus reinos se reorganizaron, nuevas reglas nacieron, una ley de neutralidad central fue divulgada y Ónfalo protegida por dicha ley y, a la luz del nuevo orden, creció y se fortaleció. Umbar alcanzó límites tecnológicos inimaginables, conquistaron el espacio, fueron habitadas y explotadas sus lunas, el comercio se expandió inconmensurablemente y lo que el primer orden protegió, el reordenamiento comenzó a utilizar, y así el umbardiano llegó más allá de donde una vez pudo imaginar y usó más de lo que debía necesitar, y olvidó lo que la primera ley estableció: “Umbar está vivo, y proteger el equilibrio es la base de nuestra supervivencia”.
Hubo incontables avances, fueron alcanzadas las estrellas, todos celebraban el progreso, y Umbar, quien les dio la vida y el sustento, enfermó y comenzó a morir. Jamás esperaron lo que ocurrió.
Esta es la historia…