Narrativa y ficción
La Escultura Escondida en la Piedra
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Un joven aprendiz de escultor observaba con frustración un enorme bloque de granito en el taller de su maestro. Por más que golpeaba con el cincel, solo lograba desprender pequeñas esquirlas sin forma. Cansado y con las manos llenas de ampollas, dejó caer las herramientas y dijo: «Es imposible, esta piedra es demasiado dura y no tiene nada valioso dentro».
El viejo maestro se acercó, tomó el martillo y le dijo con voz serena: «El problema no es la piedra, sino cómo la miras. La figura perfecta ya está adentro. Tu trabajo no es crear algo nuevo desde cero, sino tener la paciencia y la fuerza para quitar todo lo que le sobra».
El joven comprendió la lección, tomó de nuevo el cincel y comenzó a quitar, golpe a golpe, la piedra innecesaria hasta revelar la obra maestra que habitaba en su interior.
Reflexión: Los momentos difíciles, los errores y el dolor no vienen a destruirte; vienen a cincelar lo sobrante: tus miedos, tus inseguridades y las falsas expectativas. No busques convertirte en alguien distinto, concéntrate en retirar lo que no te deja mostrar tu verdadera esencia.