Poesía
En la medida de lo efímero
8 de enero
Por Gabriel Limprich
Te quiero como se quiere
a lo que está a punto de desaparecer,
con la urgencia desesperada
de quien sabe que el tiempo
nos roba en silencio.
Entiendo que nuestra existencia
es apenas un parpadeo
en la inmensa noche del universo,
un accidente maravilloso
que jamás volverá a repetirse.
Te quiero como si fueras
la última verdad que me queda
antes de que el mundo entero se apague.
Muchos se desgastan
buscando el sentido de la vida
mirando al cielo,
pero yo lo encuentro
en la curva de tu cuello,
en el modo pausado
en que respiras a mi lado.
Entregarte todo mi amor
es mi única manera
de desafiar al olvido;
sé muy bien que nuestros cuerpos
son de cristal
y que un día el viento
se llevará nuestros nombres,
pero mientras tu piel
siga tocando la mía,
la fragilidad de estar vivos
pierde toda su importancia.