Poesía
Dos sombras y un abrazo
3 de enero
Por Gabriel Limprich
A solas, soy apenas un rumor entre sombras,
un cuerpo habitado por preguntas y silencios.
A solas, el rumbo de mi alma se vuelve incierto,
como un faro sin costa que parpadea antes de apagarse.
Pero en la cercanía de tu abrazo,
esa distancia conmigo mismo desaparece.
Ya no soy la soledad que me habita,
sino la certeza que nace cuando me nombras.
En la frontera de tu piel comprendo la dualidad:
quién soy en el silencio de mis pensamientos,
y quién nos volvemos
cuando la luz y la sombra se unen para ser una sola verdad.