Poesía
un corazón, mil cartas y tu nombre.
Si alguna vez nuestros caminos se cruzan, quisiera que el destino supiera que yo llevaba mucho tiempo encontrándote en mis sueños.
En aquella calle de la ciudad donde en mis sueños te encontré la noche tenía tu nombre y yo, tantas cosas que nunca te conté.
Había algo sagrado en tu mirada, algo que no me atrevía a nombrar; como si el cielo viviera en tus ojos y yo hubiera nacido para mirarlo brillar.
No se en que momento tu voz se convirtió en mi manera de sentir, ni cuando empecé a encontrarte en cada versos que escribo.
Hay noches en las cierro los ojos e imagino que estás junto a mí, que tus manos encuentran las mías y que por una vez también me miras así.
Quisiera conocer al hombre detrás de las luces, al que guarda silencio que nadie escuchó; saber que nombre pronuncia en sus sueños, que mirada le acelera el corazón.
Y aunque mi mundo no alcance el tuyo, aunque no sepas que existo aquí, hay un ternura que lleva tu nombre y un universo que inventé para ti.
No quiero ser la dueña de tus mañanas, ni pedirle al destino que te haga volver; solo quisiera una noche en tus brazos y descubrir cómo se siente que me puedas querer.
Porque hay amores que nacen del roce
y otros que comienzan sin poderse tocar;
el mío aprendió a vivir en secreto,
entre cartas, estrellas y ganas de amar.
Y si algún vez en la noche te encuentras preguntándote quién piensa en ti, quizás haya alguien bajo el mismo cielo que le pide a la luna verte feliz.
Yo seguiré escribiendo tu nombre en mis versos,guardando este amor donde nadie lo ve;porque, aunque jamás me encuentres en tu historia,en la mía hace tiempo que te encontré.