Poesía
La percepción fragmentada de una realidad inexiste
Un viaje surrealista por una mente donde la lógica se jubila, la realidad pierde el rumbo y el absurdo se convierte en la única forma de entender
Por anahialejo62

Anoche discutí con una escalera
porque insistía en subir hacia abajo,
le pregunté a mi sombra si tenía hambre
y me respondió con un tenedor mojado.
Los relojes mastican minutos,
las paredes conspiran con el sofá,
creo que el universo está mal estacionado
y que mi zapato sabe demasiado de física cuántica.
¡Qué barbaridad, señores!
La luna tiene complejo de lámpara
y los peces están aprendiendo a ladrar
porque los perros ya no saben nadar.
Hoy descubrí una verdad absoluta:
si un pensamiento piensa que está pensando,
¿quién está pensando al pensamiento
que piensa que está pensando?
En fin, me voy a dormir con una cuchara,
mañana tengo una cita con el jueves
y todavía no he terminado de desayunar el martes.
Posdata: No estoy perdido, estoy geográficamente confundido con la existencia.
Creo que las nubes están respirando debajo del agua,
que los árboles tienen complejo de antenas
y que ayer vi a un pensamiento
cruzando la calle sin mirar a ambos lados.
Las paredes se acercan cuando las miro,
el techo parece tener demasiadas preguntas
y mi reflejo lleva diez minutos observándome
como si supiera dónde escondí el jueves.
¿Has escuchado el color azul?
Es que hoy sabe a electricidad
y tiene una conversación pendiente
con el zapato izquierdo de Dios.
La gravedad me parece una falta de respeto,
los segundos caminan en círculos
y tengo la sospecha de que mi cerebro
está organizando una revolución contra mi cráneo.
¡ESPERA!
Creo que acabo de comprender el universo:
una naranja es solamente un planeta
que todavía no ha descubierto su identidad.
Y si la realidad es una construcción,
¿quién demonios dejó las herramientas
dentro de mi cabeza?
Creo que no estoy perdiendo la razón; estoy descubriendo que nunca firmé un contrato con ella.