Poesía
La extraña contradicción de amarte
la decisión de dejar de ser un personaje secundario en la historia de alguien más y comenzar a recuperar tu propia historia
Por anahialejo62
Qué extraña contradicción es la de amarte:
pensar que puedo tenerte
y después odiar la incertidumbre
de no saber si vas a quedarte
o si prefieres irte.
Extraña contradicción es extrañarte
porque no sé qué pasa cuando estás lejos de mí;
no sé qué hacer cuando te tengo cerca,
porque tu sola presencia
me hace temblar.
Qué terrible contradicción:
querer ser refugio
y terminar convirtiéndose en tormenta;
querer sanar las heridas
mientras dejamos otras
sin siquiera darnos cuenta.
Y quizá lo más doloroso
no sea perder a quien amamos,
sino comprender que, mientras intentábamos conservarlo,
también lo estábamos enseñando a marcharse.
Hay amores que no desean hacer daño,
pero eso no significa que no lo hagan.
Hay personas que jamás quisieron destruir a nadie,
pero tuvieron que aprender
que amar también significa reconocer
cuándo nuestra presencia
deja de ser el lugar seguro de alguien.
Porque intenté amarte
cuando ni siquiera sabía amarme a mí misma.
Intenté arreglar tu vida
cuando no sabía qué hacer con la mía.
Porque el amor que siento por ti
es tan grande… o eso creía.
Porque ahora ya no sé qué es el amor
y estoy empezando a creerme
esa dichosa frase:
el amor duele.
Pero ya no quiero ser parte de esta historia.
Durante demasiado tiempo
fui la actriz secundaria de tus días,
la que esperaba una escena,
una palabra,
un lugar que nunca terminaba de llegar.
Y hoy ha llegado el momento
de ser yo la protagonista.
Porque me cansé de ser tu títere
mientras tú sostenías los hilos,
de vivir pendiente de tus movimientos
y olvidar que también tenía una vida propia.
Así que hoy decido cerrar esta historia,
dejar que la tinta se consuma,
quemar el papel
y recoger los pedazos de mí
que fui dejando entre tus páginas.
Hoy decido no volver a escribir un verso para ti.
Y si alguna vez vuelvo a escribir sobre el amor,
espero que esta vez
no tenga que destruirme
para demostrar que fui capaz de sentirlo.
Y hoy, por primera vez, no voy a luchar por un lugar en tu vida; voy a recuperar el lugar que perdí en la mía. Porque si para amarte tenía que desaparecer, entonces prefiero que esta sea la última página en la que existas, antes que seguir escribiendo una historia en la que ya no existo yo.