Narrativa y ficción
Desencuentro
Los fantasmas del pasado
Por Almicha
Es curioso como la misma vida te quita y te pone cada cosa y persona en tu camino. Y como quien eres no es quien fuiste ni quien serás.
Empieza la vida, y empieza el trauma, porque el simple hecho de nacer es traumático. Creces con una familia que define lo que verás como "lo normal", y te dará las pautas para seguir el camino que estés destinado a andar, pero a veces pasa, que ese lugar que en algún momento fue tu "refugio" hoy lo desconoces y te desconoce.
Creces y resulta que todo aquello que te formó, no era algo real, empiezas a tener tu propio criterio, y cuestionas todo lo que te rodea, aquello que fue la verdad absoluta, tu única verdad, no es la realidad. Empiezas a notar cosas que antes no notabas, escuchas cosas que antes ignorabas, y poco a poco te conviertes en el forastero de tu propio pueblo, rodeado de extraños que viven bajo tu mismo techo.
Todos siguiendo la rutina del día a día, pero por alguna razón, tu ya no encajas, y todos lo notan, en cada reunión, tu estás fuera de cualquier conversación, y todos hablan de sus exitosas vidas, y tú en medio de todo, sintiendo solo, y si es que alguien llega a reparar en tu presencia, de repente sientes que el cuarto o espacio a tu alrededor se vuelve cada vez más pequeño, asfixiante, en tu cabeza voces retumbantes, taladrando uno por uno, hasta el último vestigio de cordura que te hace soportar ese momento.
Quieres llorar, gritar, salir corriendo de ese lugar, pero sabes que si lo haces todo puede empeorar... "Pobrecita, debe estar mal", y lo que tendrías que soportar si eso llega a pasar, gente pidiendo explicaciones que no quieres dar. En ese mundo , la única persona te podía consolar no existe más, porque ya ha elegido su otra vida, y ya no eres prioridad.
Alguien aparece de la mano de otra persona, con maldad en su mirar, pero eso no le importa, dice "es mi otra mitad", porque lleva años persiguiendo una oportunidad. Sabes que nunca nada será igual.
Y pasa el tiempo, y como dije, unos llegan y otros se van, pero esas voces y burlas en tu cabeza, y los fantasmas del pasado, contigo por siempre se quedarán.