Reflexiones personales
Qué bonito es estar vivos
Hay días que parecen uno más, hasta que comprendemos que ninguno volverá a repetirse.
Por Abraham AL
A veces olvidamos lo bonito que es estar vivos, coincidir con personas increíbles y coleccionar momentos que, sin darnos cuenta, algún día vamos a extrañar. La vida tiene esa magia de sorprendernos en los detalles más simples, en lo inesperado y en todo aquello que nos hace sentir.
Y qué bonito pensar que todavía nos quedan tantas historias por vivir, personas por conocer, lugares por descubrir y motivos para sonreír. Hay tanto que todavía no sabemos que nos espera, tantas experiencias que algún día se convertirán en recuerdos y tantas coincidencias que podrían cambiarnos la vida.
Con el tiempo uno aprende que no todo tiene que salir como lo imaginamos para que valga la pena. Que incluso los días difíciles tienen algo que enseñarnos, que los planes cambian y que muchas veces las mejores cosas llegan cuando menos las esperamos. Quizá de eso se trata también vivir, de aprender a disfrutar incluso lo que no estaba planeado.
Ojalá nunca perdamos la capacidad de emocionarnos por las pequeñas cosas, de agradecer a quienes caminan a nuestro lado y de seguir soñando, sin importar cuánto hayamos recorrido. Porque al final, más que contar los años, se trata de hacer que cada instante tenga sentido. Solo estamos aquí una vez, y qué bonito privilegio es estar viviendo esta historia.